Oiga ya sé que van varios días que no actualizo, hoy tenía pensado traerle un post bastante alegre, pero tuve la mala idea de revisar la cuenta de correo más antigua que tengo con la intención de borrar emails almacenados y bastante viejos. El problema es que encontré algunos que hace mucho tiempo no leía, a decir verdad no recordaba que estuvieran ahí pero resulta que así es, y vaya que me hicieron pensar, anhelar, como bien decía aquella canción –Añoranzas, que llegan siempre en noches tan vacías…-
Me dirijo hoy a una lectora que ciertamente no me lee, a una mujer muy especial en mi vida, a una mujer que por azares del destino hoy no está conmigo. Vamos tiene años que no la veo, bastante tiempo desde la ultima vez que charlamos, una tibia noche hace algunos años cuando nos despedimos con un beso sin saber que era quizás el ultimo. Al menos para mi fue el ultimo así, en unos labios como esos, húmedos y tiernos, ingenuos, delgados, eternos. Quisiera poder encontrarla, por ahí, en alguna calle común y corriente de farola anaranjada, encontrarte a ti lectora que no me lees y tomarte conmigo para siempre.
Te dedico una canción que seguramente recordarías al instante, un suave rasgueo de guitarra acompañando la casi quebrada voz de Silvio Rodríguez, y como dice la canción que aún recuerdo era tu favorita en ese entonces, como gasto papeles recordándote…